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Lleno total en el concierto extraordinario de primavera de Puertollano

Un momento del concierto que contó con la participación de la orquesta de Cuerda del conservatorio profesional de música "Arturo Soria", de madrid El pasado sábado, 23 de abril, tuvo lugar en el Auditorio Municipal “Pedro Almodóvar” de Puertollano el concierto extraordinario de primavera organizado por el Conservatorio Profesional de Música “Pablo Sorozábal”. Dicho concierto contó con la brillante participación de la Orquesta de Cuerda del Conservatorio Profesional de Música “Arturo Soria” de Madrid.

 

En la primera parte los protagonistas fueron los componentes de las orquestas de cuerda del “Pablo Sorozábal”, quienes no quisieron dejar pasar la oportunidad de arropar a sus compañeros de Madrid en su visita a la ciudad industrial. Abrió el concierto la Orquesta de Enseñanzas Elementales que, bajo la dirección de Andrea Henríquez Laurent, interpretaron de una forma muy coordinada piezas a las que añadieron coreografías que aumentaron la dificultad de las mismas. Seguidamente tomó el relevo la Orquesta de Enseñanzas Profesionales dirigida por Enrique Santacecilia Oller. Esta orquesta tocó el “Finale de la Sinfonía Clásica” de David Santacecilia en versión para instrumentos de cuerda y cuya interpretación, que va ganando madurez en manos de estos jóvenes intérpretes, mantiene la frescura de cuando una obra se presenta por primera vez. El público asistente supo valorar la pieza con largos aplausos y sonrisas.

Durante el transcurso de la segunda parte, la orquesta de “Arturo Soria” hizo las delicias del público con un programa extremadamente atractivo. El director de la formación, Juan Enrique Sainz Jiménez, reconoció que el del sábado era “un concierto muy especial” para él ya que había sido profesor de violonchelo del “Pablo Sorozábal” hace veinte años. Su batuta derrochó vitalidad, que transmitía a su orquesta, y esta a su vez a la sala A del “Pedro Almodóvar” con la decena de piezas que pudieron ser escuchadas. Los bravos y las intensas ovaciones producidas entre las piezas evidenciaban que el público no deseaba que llegase el inevitable final de la velada. Tanto fue así que la formación de “Arturo Soria” obsequió con dos propinas a las entusiasmadas personas congregadas allí.

La preparación de un concierto requiere muchísimas horas de ensayo y esfuerzo por parte de los integrantes de estas orquestas, que tienen que combinar sus estudios musicales con los obligatorios, pero cuando el resultado es tan gratificante como el ofrecido el pasado sábado, merece la pena acercarse a una sala de conciertos a disfrutar de la música.